Hoy comencé el día con una nueva perspectiva.
Odiar al idiota del Ale
Por qué?
Porque gracias a él y a darme cuenta que simplemente no me quiere ayer dejé fluir toda mi rabia y tristeza y tuve una de las peores crisis de pánico que he tenido en mi vida. Nunca había necesitado tres lorazepam y a mi mamá, mi hermano y mi abuela sujetándome. Nunca había vomitado mi cama de tanto llorar y de intentar respirar como desesperada. Nunca me había durado tanto una crisis y siempre terminaba durmiendo con LA pastilla que me daban.
No.
Esta vez fueron tres, que ni siquiera me dejaron durmiendo, simplemente me atontaron un poco y me ayudaron a dejar de ahogarme. Pero seguí casi toda la tarde tiritando, sin sentir nada, atontada con tantos tranquilizantes.
Pero hoy las cosas son distintas.
Alguien merece todas estas lágrimas, estos moretones, estos vómitos? Esta sensación de no poder respirar?
No, nadie. Es por eso que hoy le digo adiós. Lo volví a borrar de whatsapp y cerré mi facebook para no poder ver su perfil (bueno, también fue porque no aguanto ver a la gente feliz)
En estos últimos días he comenzado a hacer algunas cosas para mantenerme entretenida, como leer los libros que he comprado durante el año y fabricar esas pulseritas de elástico que todas las niñas andan haciendo. Mañana comienzo un reemplazo de trabajo. Hoy me compré acuarelas y una croquera para comenzar a dibujar. Estoy escribiendo más. También estoy volviendo a fumar, pero eso es un poco contradictorio, porque fumaba con él. Bueno, él también dibujaba y me mostraba sus dibujos.
Mierda, él también respiraba y no voy a dejar de respirar porque él lo haga.
Las acuarelas me recuerdan el colegio. Los días en que me quedaba mirando a mis amigas pintar tan hermoso, mientras yo pintaba como niña de Kinder. Pero me relajaba mirarlas, ver como se concentraban, como tensaban el rostro y fruncían el ceño. O como se relajaban al tirar líneas para comenzar a hacer un bosquejo. Extraño esos días en los que las clases de Artes eran para copuchear y mirarlas trabajar, mientras yo no hacía nada porque era demasiada mala para esas cosas. Realmente no soy mala, lo que pasa es que ellas son muy perfectas. Ahora estaba haciendo una flor y la pinté con acuarela y me quedó horrible, jajajaja. Buscaré tutoriales en Youtube para comenzar a pintar mejor o me voy a frustrar luego.
Los cigarros los relaciono inmediatamente con la universidad. Esos tiempos que nos dábamos para salir y fumar un cigarro y copuchentear y alegar contra el mundo. Ese cigarro compartido el día que nos derrumbaron el proyecto de tesis. Esos cigarros con la Coté en el departamento. Esos cigarros que conseguía en los carretes y que terminábamos compartiendo entre 3 o 4 personas. Esos cigarros con Walter que nos hacían comenzar a hablar de la vida y de los proyectos que tenemos. Y que seguiremos teniendo porque ésto del cáncer no nos va a ganar.
domingo, 28 de diciembre de 2014
lunes, 22 de diciembre de 2014
Cancer
Mi mejor amigo de la universidad tiene cáncer testicular. Nunca pensé que iba a vivir tan pronto el estigma de tener a un ser querido con esa enfermedad. Las ironías de la vida, la investigación que hicimos con él para la universidad fue acerca de cáncer testicular y ahora a él le pasa esto... Tal vez si no hubiésemos hecho esto él jamás se hubiese dado cuenta. Antes no le había tomado tanto peso al asunto pero ahora las cosas se seguirán complicando porque tiene que hacerse quimio. La idea de que un amigo mío sufra me aterra. No tengo cabeza para nada
sábado, 20 de diciembre de 2014
Last time?
Së que me estoy mintiendo al decir que esta es la última vez que te voy a escribir porque claramente no es así. En algún momento de la vida buscaré la razón lo suficientemente lógica para volver a dedicarte palabras o simplemente alegar en contra tuya.
Por qué te quiero? En este momento no sabría contestarte eso. Eres un misterio para mí.
Ahora debes estar feliz mientras yo te sigo dedicando palabras. Qué ganas de escribirte todo esto y que deje de ser anónimo, que ganas de dejar de ser cobarde y asumir que te quiero, que nunca te he dejado de querer, que a pesar que no te entienda y que no sepa lo que sientes por mí nada de lo que siento ha cambiado. Que tal vez la cagué por no entenderte, aunque sinceramente yo siento que no tengo la culpa de nada. Estoy a punto de tomar el celular y escribirte todas estas cosas. A decirte lo que no me atrevo a decirte sobria. A decirte adiós y no hablar contigo nunca más. A sacarte de mi mente.
Se que es lo único que queda por hacer. Se terminaron todas las esperanzas, todas las esperas, todo el entusiasmo por una posible reconciliación. Ya nada de eso queda. Ya me olvidaste y yo idiotamente sigo pensando en ti, queriéndote, extrañándote.
No te puedo tomar como cualquier persona porque simplemente no eres cualquiera para mí. Eres único. Eres idiotamente único. Quiero escupir todo esto que siento y decirte adiós para siempre, porque sé que esto no es posible, porque sé que han pasado meses y que ya debería tener esto superado, pero aún sigo pensando en ti, queriéndote, extrañándote. Me duele todo esto, pero es la verdad. Estoy a punto de tragarme todo este orgullo que siento y decirte que te quiero y que por eso mismo no podemos hablar nunca más y que te voy a sacar para siempre de mi vida.
Mi estado de ebriedad más las benzodiazepinas me dan la libertad de poder decirte muchas cosas y sacar el orgullo. Te juro que estoy a punto de hacerlo. Si me arrepiento después? No sé, tengo miles de libros en los que refugiarme y un montón de series para ver y dejar de pensar en ti. Pero las cosas no pueden seguir así
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